Laura OM

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Laura Teresa Feliciano (Santurce, Puerto Rico, 1976), conocida profesionalmente como Laura OM o "La reina de los rizos", es una estilista, empresaria y mentora puertorriqueña especializada en el cuidado del cabello rizado. Es reconocida por dirigir el salón OM Studio, por crear los productos OM My Goodness! y Maranta Power, y por impulsar proyectos gastronómicos y comerciales como Pa’l Cielo, La B de Burro y Angelina en San Juan de Puerto Rico.[1]


Orígenes y educación

Laura Teresa Feliciano nació en Puerto Rico en el seno de una familia trabajadora. Fue criada por su madre y sus abuelos, quienes le inculcaron la ética del trabajo duro y la fe. Desde pequeña soñaba con ser estilista y experimentaba cortándose su propio cabello. A pesar de su creatividad, sus padres insistieron en que completara estudios universitarios, por lo que ingresó a la Universidad de Puerto Rico en el programa de Humanidades (teatro). Tras varios años abandonó la universidad y se trasladó a California, donde estudió cosmetología y trabajó durante seis años. En entrevistas posteriores ha contado que emprendió esta decisión “sin dinero, sin casa” y que las privaciones de esa época le dieron fortaleza para enfrentar futuros desafíos. Feliciano reconoce que vive con dislexia y que esa condición se convirtió en una “superpotencia” que la obliga a trabajar con más disciplina.[2]

Regreso a Puerto Rico

Tras varios años de trabajo en Estados Unidos, regresó a Puerto Rico en 2002. Con 26 años abrió su primer salón de belleza, OM Studio, en el barrio de Santurce. El negocio tuvo gran acogida desde el inicio por su propuesta innovadora y su enfoque en el cuidado del cabello rizado, un segmento históricamente desatendido en Puerto Rico.

En 2003, su creciente visibilidad mediática le valió el reconocimiento de los medios, que comenzaron a llamarla «La Reina de los Rizos».[3]


OM Studio

Fundado en 2002 en Santurce, OM Studio es el primer salón de belleza en Puerto Rico especializado en el cuidado del cabello rizado. Bajo la dirección de Laura OM, se convirtió en un referente cultural y profesional en la isla, promoviendo la aceptación del cabello natural y la creación de una comunidad de empoderamiento alrededor del estilismo.

Para diferenciarse, se especializó en nichos poco atendidos como los colores de fantasía, cortes asimétricos y sobre todo el cabello rizado. Afirma que fue la primera estilista en Puerto Rico en especializarse en rizos y que el éxito de su enfoque se debió a no copiar otros modelos de negocios. Un artículo de Fierce by Mitu describe a OM Studio como el primer salón de belleza en Puerto Rico dedicado al cabello rizado natural.[4]

Productos y movimiento por el cabello natural

Al notar la escasez de productos profesionales para rizos, Feliciano lanzó en 2014 la línea OM My Goodness!, elaborada con ingredientes orgánicos en Puerto Rico. La estilista explicó que la falta de opciones limpias para sus clientes la llevó a crear fórmulas propias.

En 2018 inauguró Maranta Power, una línea profesional de seis productos —champú, mascarilla, prebase, crema para realzar los rizos, crema para rizos abundantes y gel para peinar— formulados con aloe vera, extractos de coco y zanahoria, aceite de oliva, aceite de ricino y argán, libres de sulfatos, parabenos, gluten y silicona.[5]

Según una nota de AmaRie Magazine, esta colección la convirtió en la primera puertorriqueña en crear una línea profesional para el cabello rizado. Feliciano concibe Maranta Power como un movimiento para que las personas se sientan orgullosas de sus rizos y para resignificar la palabra «maranta», antaño utilizada de forma despectiva. El proyecto ha recibido apoyo del Bravo Family Foundation a través del programa Rising Entrepreneurs.


Rizos y cultura boricua

El cabello rizado forma parte del patrimonio cultural y estético de Puerto Rico, vinculado a la herencia africana, taína y europea que caracteriza la identidad mestiza de la isla. Históricamente, el cabello natural rizado y afrotexturizado fue objeto de estigmatización social, asociado de manera peyorativa con la expresión “pelo malo”. Este prejuicio impulsó durante décadas la práctica del alisado químico y el uso de planchas como estándar de aceptación en entornos laborales y educativos.

A partir de la década de 2000, surgieron en Puerto Rico iniciativas culturales y comerciales que reivindican el rizo como símbolo de orgullo identitario y diversidad. Estas iniciativas coinciden con movimientos internacionales por la aceptación del cabello natural en comunidades afrodescendientes y caribeñas. En este marco, la labor de estilistas, activistas y artistas ha contribuido a normalizar el cabello rizado en medios de comunicación, pasarelas y espacios públicos.

El rizo ha pasado a ser interpretado no solo como una característica física, sino también como un marcador cultural y político. Investigaciones sobre estética caribeña señalan que la recuperación del cabello natural se vincula con procesos de autoafirmación, resistencia a cánones eurocéntricos de belleza y reconstrucción de la memoria histórica afrocaribeña en Puerto Rico.


Proyectos gastronómicos y de diseño

Pa’l Cielo

En 2006–2007 Feliciano incursionó en la gastronomía al transformar un modesto puesto callejero en el bar-restaurante Pa’l Cielo, ubicado en la calle Loíza, Santurce. La diseñadora Sophie Aurélie explica que el local pasó de ser un chinchorro (bar de carretera) a convertirse en un punto de encuentro popular para jóvenes profesionales, lo que le ganó el apodo de “chinchorro glorificado”. La remodelación adoptó una estética kitsch con símbolos religiosos, muebles de segunda mano y colores vibrantes. El espacio estuvo en funcionamiento aproximadamente seis años antes de ser vendido.[6]

Una reseña culinaria de 2009 describe a Pa’l Cielo como “la casa de tu tía abuela en ácido”, con DJs, mobiliario vintage y una propuesta culinaria que mezclaba referencias puertorriqueñas y multiculturales; lo define como un “autoproclamado chinchorro glorificado”.[7]

La B de Burro

En 2009 Feliciano cofundó el restaurante mexicano La B de Burro en Ocean Park (San Juan). Aunque medios de viaje destacan sus tacos y margaritas, la información disponible se limita a directorios y redes sociales; la propia empresaria lo incluye entre los proyectos desarrollados con la diseñadora Sophie Aurélie.[8]

Angelina

Tras cuatro años de rehabilitación de un edificio histórico en la avenida Ponce de León, Feliciano inauguró en julio de 2022 el centro comunitario Angelina, nombrado en honor a su abuela. El proyecto requirió una inversión de casi un millón de dólares y alberga seis microempresas: sus salones OM Studio y Rizo Adentro, la boutique de marcas locales Tereques, el coffeeshop Cafelera, la heladería Vía Láctea y el espacio de bienestar Hólos.[9]

Feliciano declaró que su misión con Angelina es contribuir al empoderamiento y crecimiento de pequeños negocios y artistas emergentes, ofreciendo un lugar seguro y sostenible para la comunidad. En 2025, AmaRie Magazine señalaba que el centro se ha convertido en un punto de encuentro donde se realizan eventos culturales como Sunset Dominó y que sigue promoviendo el emprendimiento y la colaboración. Angelina emplea a unas 50 personas y proporciona espacios para exposiciones artísticas, presentaciones y terapias alternativas.[10]


Estilo de gestión y valores

Feliciano atribuye el éxito de su negocio a la disciplina, el ahorro y el servicio al cliente. En una entrevista con Oriental Bank relató que le tomó 21 años ahorrar lo necesario para adquirir un local comercial y que su principal enseñanza para otros empresarios es la importancia de ahorrar y de tener un propósito social. Afirma que el propósito de OM Studio es generar impacto social brindando oportunidades a otros emprendedores dentro de Angelina.

Controversia por apropiación cultural

En septiembre de 2018, el portal cultural Remezcla reportó que Laura OM recibió críticas en redes sociales tras publicar una fotografía con trenzas tipo crochet en su cuenta de Instagram. Algunos usuarios señalaron que, al ser un estilo tradicionalmente asociado al cabello afro, su uso podía interpretarse como un caso de apropiación cultural. Feliciano respondió en sus redes sociales afirmando que el peinado formaba parte de un proceso de investigación profesional en estilismo.[11]


Legado

Con más de veinte años de actividad profesional, Laura OM es considerada una de las primeras estilistas en Puerto Rico en especializarse en el cuidado del cabello rizado natural. A través de su salón OM Studio y de las líneas de productos OM My Goodness! y Maranta Power, ha contribuido al desarrollo de técnicas y fórmulas destinadas a este tipo de cabello. Su trayectoria también ha servido de referencia para otras empresarias del sector de la belleza en la isla. Paralelamente, ha impulsado proyectos gastronómicos y comunitarios, entre ellos el centro Angelina en Santurce, que se ha consolidado como un espacio para la actividad cultural y comercial en esa zona de San Juan y en el área de Ocean Park.